Viaje a Saint Remy

9:00


Saint Rémy de Provence es uno de esos sitios que raramente llegas a conocer si no es por alguien que te lo recomienda. Yo tuve la suerte de acceder a él cuando fui a visitar a una amiga que había sido compañera de piso, y ya he ido tres veces ( y las que queden). Al sur de Francia y situado en la zona de la Provenza, es un pueblo que no deja indiferente a nadie.

El carácter de la gente es cercano, cálido, y suelen ser muy divertidos, y hacer que el visitante se integre perfectamente.

Está situado entre Avignon, Nîmes y Marsella, por lo que los accesos son muy buenos y múltiples. Lo normal si vas desde España es llegar en avión.

El aeropuerto que siempre he utilizado ha sido el de Marsella, ya que hay una conocida compañía de aviones que vuela a precios muy bajos. Luego es tan fácil como alquilar un vehículo en algunas de las oficinas que hay y hacer unos 50 Km. hasta llegar a Saint Rémy.


Por tren se puede llegar a través de las estaciones de Marsella, Avignon TGV o Nîmes, ya que conectan con Paris y Barcelona, y también Italia. De igual modo, alquilar un coche es lo mejor para desplazarse hasta el pueblo.

Y si quieres llevar tu propio vehículo, pues desde Barcelona por ejemplo hay unas 5 horas de recorrido, por autovía, es decir que la conexión es bastante buena y rápida.

El viaje en coche hasta llegar a Saint Rémy es precioso, ¿sabéis esas carreteras de películas largas, vacías y con árboles a los lados? Pues así. Y de vez en cuando atravesando núcleos de vivienda muy pintorescos y bonitos, de piedra y de colores.

Una vez que has decidido que quieres ir, lo recomendable es reservar el alojamiento con tiempo. Hay bastantes hoteles y casas de huéspedes, pero es un pueblo con un nivel de vida alto, donde visitantes suizos e italianos van a pasar fines de semana y suelen llenarse por completo.


Yo me he alojado en el Hotel L’Amandiere las veces que he ido, por precio y por servicio.

Está situado a las afueras de Saint Rémy, pero en coche son 3 minutos hasta el centro del pueblo, y andando lo máximo que puedes tardar son 15 minutos.

Lo que más me ha gustado siempre de este hotel es su inmenso jardín-huerto, que le da esa tranquilidad que a veces nos viene tan bien. Eso si, si vais en verano, las cigarras son asiduas en el jardín. ¡Ah! ¡Además tiene una piscina ideal si os hacen los 35º como a mi!

Los desayunos son espectaculares, con croissants recién hechos y esas mermeladas inglesas en tarritos tan bonitos que dan ganas de quedártelos.

Las habitaciones no son de un hotel de 5 estrellas, ni mucho menos, pero tanto las camas como los baños están limpios y son correctos.

Cerca de este hotel, sorprende unas de las panaderías mas famosas de la zona, “La Fournée des Alpilles”, situado en la D99 con la D571. Siempre, siempre, hay vehículos aparcados delante y mucha gente dentro comprando sus maravillosos panes de pasas, quiches y repostería casera. ¡El olor es espectacular! Y como a mi, os pueden sacar de algún apuro más de una vez.


Y es que ir a esta región es volver a casa con muchos bonitos recuerdos y algún que otro kilo de más. Te pares donde te pares a comer, ¡te encantará!

Las ensaladas más ricas y completas son las que puedes degustar por el centro, pero ir a Francia y no cenar con autentico foi gràs, es casi delito. Y es que cuando lo pruebas, con unas rebanadas de pan tostado de pasas, o de cereales, y un vino tinto de la región, no querrás jamás volver al paté de la tapa negra.

Unos de los restaurantes con mejor renombre es “Les Variètés” (en la D99A, es la calle principal), hay que hacer reserva para ir a comer. Os aconsejo el plato especial de flor de calabaza.

En frente está “Bar Tabac des Alpilles”, más normal pero con un buen servicio y buenos platos.

Otro de los sitios que no te debes perder es la “Crêperie La Celtie”, en la Rue du Huit Mai 1945, en un pequeño callejón. Dulces, salados…como prefieras. ¡No los he probado más ricos! Eso sí, comer en este pueblo no es muy barato, la media de precio por cubierto oscila entre los 9€ de la crèperie y los 72€ de “La Maison Jaune-Francois Perraud”.

Si queréis algo más económico, id a “La Fournée”...un trozo de sus ricas pizzas y un refresco os puede salir por unos 4,50€


Pasear por sus callejuelas de piedras, con árboles enormes, casas con porteras de madera en las ventanas y fuentes en cada esquina os aseguro que es una delicia. Pero también sus comercios. Encontraréis marcas de gran nivel adquisitivo, con vestidos, bolsos o zapatos preciosos.

Pero también veréis tiendas artesanas y de decoración más asequibles, y tan bonitas que os dará ganas de comprar de todo. Lo más común es ver sacos de lavanda, jabones, cerámicas y figuras de cigarras en todas las tiendas. Hay una que siempre recordaré con cariño que se llama “Entre Selt et Terre”, una tienda pequeña llena de especias y sales de todos los sabores y gustos. ¡Os sorprenderá!

Y si vais un domingo, tenéis que asistir al mercadillo de artículos de segunda mano que sitúan en la Plaza de la República. Muy curioso y variopinto, seguro que encontráis algo bonito que comprar.

No podéis volver a casa sin haber visitado el lugar donde nació Nostradamus, el museo des Alpilles, el sitio arqueológico de Glanum (necesario ir en coche), y justo enfrente están los monumentos de Les Antiques, un arco de triunfo y una torre que indicaban la entrada a la ciudad romana; la Iglesia de Saint Martin, en la misma plaza de la República, o el Claustro de Saint Paul, lugar donde Van Gogh residió durante 1889 y 1890 y pintó algunos de sus famosos cuadros. Además, cuenta con un jardín espectacular, lleno de lavanda y amapolas totalmente idílico.


Saint Remy es pequeño, pero tiene mucho que dar, y os aseguro que el tiempo se detiene allí. Los horarios son muy distintos a España, las tiendas abren de 9 a 12 y de 14 a 18 horas. Las cenas suelen ser a las 19.30 horas, así que no vayáis mucho más tarde.

Con 4 o 5 días podéis disfrutar y desconectar allí, pero si vais más, otras visitas recomendables cercanas son: la bonita ciudad de Avignon y su palacio de los Papas (también está llena de bares y tiendas), Nimes, con su plaza de toros y su coliseo elíptico, o incluso Aix-En-Provence, ciudad llena de vida donde podéis visitar el atelier de Cézanne y pasear por su centro histórico tan bonito.

¡Espero que os animéis alguna vez y os encante tanto como a mí!


Maite es jaenera afincada en Huelva por amor, me encanta viajar, crear cosas únicas y fotografiar momentos bonitos. Y nunca dejo de darle vueltas a la cabeza! Estoy detrás de Ouiartcrafties.

QUIZÁS TAMBIÉN TE GUSTE

2 comentarios

  1. Me apunto en mi lista de escapadas pendientes.

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante!

    También va a la lista de pendientes!

    ResponderEliminar

Los enlaces no están permitidos en los comentarios por favor, no los añadas.